Saltar al contenido
Rummo

Cuánto cuesta una plaza vacía en una clase de grupo

Una plaza vacía vale lo que ingresa la clase dividido entre las plazas que tiene. En una clase de doce, con cuotas de 55 € y doce clases al mes, son 4,58 € por plaza. No aparece en ninguna línea de gastos, porque la clase costó lo mismo. Esta es la cuenta, con los números de tu centro.

Equipo RummoPublicado el Actualizado el 4 min de lectura
En este artículo · 4 secciones
  1. 1.La cuenta, en tres líneas
  2. 2.Dónde se pierden las plazas
  3. 3.Qué hacer con cada una
  4. 4.Preguntas frecuentes
Fila de bicicletas de ciclo indoor vacías en una sala de clases.

La cuenta, en tres líneas

La cuota dividida entre el número de clases es otro número. Mide lo que paga el socio. Lo que vale una plaza es lo que ingresa la clase dividido entre sus plazas.

  1. 1.Lo que ingresa la hora. Si doce personas con una cuota de 55 € hacen doce clases al mes, cada clase deja 55 ÷ 12 = 4,58 € por persona. Doce plazas llenas son 55 € de ingresos en esa hora.
  2. 2.La plaza. 55 € repartidos en doce plazas son 4,58 € por plaza. Ese es el precio de una plaza que se queda vacía.
  3. 3.La repetición. Una plaza vacía por clase, en cinco clases al día y seis días a la semana, son treinta plazas a la semana. Unos 137 € semanales, en la misma sala y con el mismo entrenador.

4,58 €

Lo que vale una plaza en una clase de doce, en un centro donde la cuota es de 55 € y se hacen doce clases al mes.

El número cambia con tu precio y tu aforo. La forma no: el coste de una plaza vacía es pequeño y diario, y cuenta precisamente porque es diario.

Dónde se pierden las plazas

Las plazas se pierden en tres sitios, y los tres son de proceso:

  • Alguien cancela y nadie avisa a otra persona. La clase tenía lista de espera a las 17:00 y empieza a las 18:30 con once de doce, porque la cancelación de las 17:02 no le llegó a nadie.
  • Alguien no viene y no cancela. La plaza estuvo ocupada hasta el final, sin nadie dentro. Es la más cara de las tres, porque nunca hubo ocasión de llenarla.
  • La clase que nadie toca. La de las 10:00 lleva meses con tres personas, y la de las 19:30 tiene cola cada semana. Cambiar la hora es una decisión de tres minutos con el número delante. Sin él, es una conversación que se va aplazando.

Qué hacer con cada una

La primera se resuelve con una lista de espera que avanza sola. Cuando se libera una plaza, pasa a la primera persona que sigue teniendo derecho a ella, y esa persona recibe el aviso.

La segunda se resuelve con una regla escrita y aplicada igual a todos: un plazo de cancelación y una ausencia que cuenta. Una vez escrita, deja de ser una conversación caso por caso. Ahí es donde una regla se desgasta.

La tercera se resuelve con el número a la vista. La ocupación por hora del horario, junto a la asistencia. Veinte reservas con catorce personas en la sala no es el mismo problema que veinte plazas sin vender, y cada uno pide una respuesta distinta.

Las tres se arreglan en el proceso, sin vender nada más.

Preguntas frecuentes

¿Cuesta algo una plaza vacía con una cuota ilimitada?
Cuesta lo mismo. El socio paga igual, pero la hora tenía plazas para vender a quien no es socio: una clase suelta, alguien que viene de visita o alguien en su clase de prueba. La plaza vacía es la venta que no se hizo, no la cuota que se perdió.
¿Merece la pena bajar el aforo para que las clases parezcan llenas?
Solo si la sala se queda pequeña de verdad para lo que hay dentro. Bajar el aforo baja lo máximo que puede ingresar la hora, y crea una lista de espera artificial. El número debe ser lo que la sala y el entrenador pueden llevar bien, y nada más.
¿Cómo se calcula lo que vale una plaza en una clase?
Se divide lo que ingresa la clase entre las plazas que tiene. Con cuotas de 55 € y doce clases al mes, cada persona deja 4,58 € por clase. En una clase de doce, cada plaza vacía son 4,58 € que no entraron.
¿Cómo se reducen las plazas vacías?
Con tres cosas. Una lista de espera que promociona sola cuando alguien cancela. Un plazo de cancelación igual para todos. Y la ocupación por hora a la vista, para poder mover las clases que se quedan vacías.

Equipo Rummo

Lo escribe el equipo que hace Rummo, software de gestión para gimnasios, boxes y estudios: clases, reservas, socios y pagos.

Revisado el

Rummo

La semana tipo se escribe una vez.

Cada clase tiene aforo, coach y lista de espera. Los socios reservan y cancelan desde el móvil, dentro del plazo que tú fijes.

Lite es gratis hasta 10 socios activos, sin tarjeta y sin plazo. Pro se prueba 14 días, también sin tarjeta.

Seguir leyendo

Todos los artículos de negocio